viernes, 19 de septiembre de 2008

Bosch: precursor de la reforestación

Pedro Taveras pjtaveras@hotmail.com (*) Las ideas que Juan Bosch tuvo sobre la naturaleza son maravillosas y las podemos conocer en la medida que nos adentramos en su obra socio literaria, la cual refleja una realidad socio ambiental que ha cambiado mucho en el día de hoy, aunque en otros aspectos no. En sus obras Bosch muestra un profundo conocimiento de la naturaleza y de la interacción de ésta con los seres humanos sometidos a un régimen de vida violento e injusto socialmente hablando.
Desde muy joven estuvo caminando por los campos dominicanos, interactuando con sus habitantes y por otras tierras lejanas, retratadas en sus cuentos y novelas.
En su novela sociopolítica La Mañosa encontramos el campo dominicano pintado a un nivel de su desarrollo. En esta obra narra, con lujos de detalles, acontecimientos de las luchas intestinas en el incipiente Estado dominicano, si podemos llamarlo así.
En El Oro y La Paz toma la selva boliviana como escenario y retrata las almas humanas en su lucha, unas por el oro, sinónimo de poder; y las otras por la naturaleza, sinónimo de vida y riqueza.
Los que conocieron a don Juan de manera personal saben que fue un obsesionado por la naturaleza; siempre nos narraba sus viajes por la geografía nacional; recuerdo que más de una vez nos habló de su transitar por los caminos reales, de sus viajes de Jarabacoa a Constanza, o de la Vega a Jarabacoa, en las primeras décadas del siglo XX.
Esas conversaciones eran frecuentes, de parte del maestro; cada minuto era una frontera en su labor pedagógica, cada encuentro una manera para aprender de él y él de nosotros.
En la marquesina de su última morada en la calle Paseo de los Locutores No.43 del ensanche Evaristo Morales de la capital dominicana, junto a los compañeros de la seguridad y los asiduos visitantes vespertinos, al final del último lustro de la década del noventa, solía pasar horas haciendo sus cuentos, sus nuevos cuentos los cuales se perdieron en la palabra hablada, hasta dónde sé nadie de los presentes tomó notas ni grabó tan monumentales narraciones.
El maestro tenía mucho que repartir y mucho que preguntar.
“Siembren árboles maderables en las lomas”
Ya para noviembre del año 1962, andando por la provincia Espaillat, en su campaña política, educativa y electoral, saliendo del entonces pobladito de Moca, tomando la dirección norte, hacia la montaña, se impresiona por aquella naturaleza e identifica dicha paisajística como futuros sistemas de producción agropecuaria y silvícola a implementar para liberar al campesino de la pobreza, lo que lo convierte en precursor de la reforestación con fines de aprovechamiento como madera; además denuncia esa pobreza y la estructura sociopolítica culpable de la misma: El latifundio y la división de la sociedad entre “tutumpotes” e “hijos de machepas” haciendo alusión a la brecha entre pobres y ricos y no a la lucha de trujillistas contra antitrujillistas, como se hacia creer. En un discurso dirigido a todo el país en la víspera de las elecciones en el programa Tribuna Democrática del 27 de noviembre del 1962, para informar al país de su viaje por Moca y sus montañas, nos dice: “...Al cruzar la cordillera (septentrional) se entra en una región sorprendentemente rica y hermosa, una región de hombres de trabajo, que han talado los montes de las lomas sin aniquilar la arboleda, de manera que por aquí y por allá se ven las manchas de guamas que cubren los arbolitos de café y los grupos de palmas reales en medio de los potreros y los samanes de ancho follaje que ofrecen sombras al ganado..." (Discursos Políticos 1961-1971. Presidencia de la República. Primera Edición. Tomo I. Santo Domingo, 1998. Pág. 17. Cursivas, negritas y paréntesis míos, pt)
¿Está el candidato reconociendo la cobertura boscosa de la zona e identificando con nombres comunes las especies de alto valor ecológico como la guama, la palma real y el samán y su nivel de manejo cuando nos dice: "... que han talado los montes de las lomas sin aniquilar las arboledas..."?
¿Es este uno de los precedentes más importantes (por el tipo de personaje que platea estas cosas) para que en el país se pusiera en práctica una política de Estado de la reforestación en esta parte de la isla Hispaniola?
Lo que hace el maestro es identificar los sistemas de manejo de recursos naturales y prometerle a la nación que piensa gobernar implementar esa experiencia en sentido general, pues en ese mismo discurso, habla de que en el país de aquella época, debía haber veinticinco millones de tareas destinadas a la ganadería vacuna en la parte baja de las montañas, haciendo una clara alusión a los terrenos de vocación ganadera para distinguirlo de los de vocación forestal. Más claro de ahí no canta un gallo.
El maestro parte de su dialéctica de ir de lo particular (cuando está en la montaña viendo lo que hacen los campesinos de Arroyo Frío, Sabaneta de Yásica y Jamao en sentido de manejar nuestro preciado recurso forestal), para llegar a lo general (al informar a la nación de esa experiencia) y volver a lo particular al presentar la propuesta de implementar esas prácticas conservacionistas en otras zonas del país.
Ya Bosch para esa época identificaba el sistema silvopastoril (combinación de pastos y árboles maderables) y además, las especie arbóreas (guama) para el mejoramiento de cafetales de las cuencas de los ríos Jamao y Yásica; reconoce las especies que hoy apenas estamos identificando por su gran aporte al mejoramiento del pasto y cafetales como son la guama y el samán, grandes fijadores de nitrógeno a los suelos y valiosas para la conservación de nuestros ríos: " ...las manchas de guamas que cubren los arbolitos de café... palmas reales en medio de los potreros y los samanes de ancho follaje que ofrecen sombra al ganado".
En su condición de ambientalista a carta cabal nos da su visión del futuro dominicano en cuanto a los recursos naturales y en especial del sector forestal con el hecho de plantear, ya en 1962, la reforestación como recurso económico. En esa misma alocución, al referirse a su visita a las cuencas de los ríos Jamao y Yásica, dijo estas promisoria palabras: “...Debería asegurarse en la nueva Constitución que las tierras de las lomas destinadas a café, potreros y árboles maderables no serán afectadas por la reforma agraria, por lo menos durante veinticinco años, con lo cual se estimularía a los que tienen dinero para que hagan potreros y siembren árboles de madera en las lomas - y agrega también: “… a los dueños de cafetales a mejorar sus siembras para sacar más frutos por tarea de lo que hoy sacamos." (Discursos…Pág. 19. Cursivas y negritas mías, pt)
Cuando nos habla de los potreros, nos dice: “…viendo esos sitios (y habla de Puesto Grande, Arroyo Frío y Sabaneta de Yásica) pensamos que nosotros podemos dedicar a potreros veinte millones de tareas en las partes bajas de las lomas de todo el país… (Ibidem. Cursivas, paréntesis y negritas mías, pt).
Es importante subrayar que el maestro habla de utilizar la parte baja de la montaña en todo el país para los potreros. ¿Sería esa una advertencia a los ganaderos para evitar la degradación a que la ganadería somete las tierras con pendientes pronunciadas? Es un cuestionamiento para la reflexión sobre la realidad de destinar terrenos de vocación forestal a la ganadería extensiva, con sobrepastoreo, así como tolerancia y hasta financiamiento a prácticas agrícolas inadecuadas.
Treinta y cinco años después de esa propuesta, en 1997, se implementa en la República Dominicana un plan nacional de reforestación con el nombre de Quisqueya Verde, con incentivos para los propietarios y, en la mayoría de los casos, el financiamiento total de esas plantaciones por parte del Estado.
Esas plantaciones forestales que se han estado haciendo con fines de protección y aprovechamiento de la madera y no como se hacía antes sólo extrayendo madera del bosque natural, dieron sentido a la idea del maestro cuando decía "... siembren árboles maderables en las lomas..."
(*) El autor es un trabajador por la reforestación desde 1997.
Nota: Fotos del paisaje que describe el Profesor Juan Bosch

La grandeza de un hombre en un grano de maíz

Por Pedro Taveras
Fidel Castro en sus reflexiones del 30 de abril de presente año, al escribir sobre el tema energético y las amenazas de transgresiones ecológicas y hambrunas que implicaría producir biocombustible de manera masiva para satisfacer el consumo de los países ricos, a partir de la caña de azúcar y otros alimentos, hace referencia al trabajo de cortar la caña manualmente, para destacar la cantidad de energía humana necesaria para producir el combustible.
Basándose en fuentes brasileñas (país que se prepara para la gran producción de etanol a partir de la caña de azúcar), Castro dice que para cortar 12 toneladas de dicha gramínea, cantidad ideal para que un picador pueda obtener la ganancia de su manutención, el picador tiene que someterse a unas 36,630 flexiones de piernas, caminar 800 tramos con cargas y desplazarse unos 8,800 metros en horario de las 8:00 de la mañana a 5:00 de la tarde.
Con estos datos el polémico líder cubano nos conceptualiza la energía humana como la capacidad que tiene la especie para realizar un trabajo, cuestionando de esta manera la cantidad de energía necesaria para la producción a gran escala del etanol, descalificándole como combustible alternativo, por lo insustentable desde el punto de vista humano y ecológica.
La energía a emplear en cantidad e intensidad produciría un impacto en lo ambiental y en lo económico perjudicial para la especie humana.
En este artículo lo que más puede impresionar a un ciudadano común fuera de Cuba, es saber que Fidel cortaba caña y no de manera simbólica.
El líder cubano, quien a temprana edad se perfiló como lo que es, contando con 44 años y en medio de la efervescencia revolucionaria, dirigía, ocupando la primera línea del frente, la batalla para cumplir con la zafra de los 10 millones de toneladas del dulce en 1970.
Para la época se escuchaba decir que el rebelde verde olivo cortaba caña, las opiniones contrarias siempre lo negaban y argumentaban que se trataba de actitudes publicitarias, no se admitía que hacía un trabajo productivo de manera cotidiana: "...desde temprano”, "durante cuatro horas" el ídolo de los revolucionarios del mundo trabajaba para la zafra, hasta que dejó de hacerlo porque sufrió una herida en un pie cuando con un afilado machete cortó hasta su bota por accidente.
Fidel ofrece este testimonio para explicar lo agotador que es cortar caña, aun teniendo todas las facilidades que no tenían otros, tales como que le afilaran el machete, tener almuerzo y un lugar para descansar.
Al decir estas cosas, Fidel distrae a cualquiera y, lejos del lector prestar atención al problema energético, le pone a pensar en la aptitud moral del revolucionario.
Así es la grandeza humana.
Su testimonio es estremecedor ante la conciencia de un mundo lleno de vanidad.
- "Fidel corta caña", decía papá.
- “mentira, ese es un doble, como se pervierten ustedes…", decía mi tío cura.
39 años más tarde de creer en las palabras de papá, leo lo que dice Fidel, al querer decirnos otras cosas: "yo personalmente he cortado caña no pocas veces por deber moral, igual que otros compañeros dirigentes del país. Y agrega: "Recuerdo el mes de agosto de 1969. Escogí un lugar próximo a la capital. Me movía bien temprano cada mañana hacia allí… No cesaba de cortar un minuto durante cuatro horas consecutivas… Ni una vez dejé de producir un mínimo de 3.4 toneladas diarias”.
Fidel admite que fue un cortador con mucha ayuda: "alguien se encargaba de afilar el machete ... luego me bañaba, almorzaba sosegadamente y descansaba en un lugar muy próximo - y termina diciendo, como si se tratara de un ciudadano cualquiera: "detuve aquel esfuerzo personal cuando me ocasioné una herida en el pie izquierdo. El afilado machete había penetrado en la bota protectora". (Reflexiones del 30 de abril de 2007, publicadas por Granma Internacional, versión digital)
Se trata del hombre del Moncada, el sobreviviente del Granma y el protagonista de la crisis de los misiles, al principio de la década del 60; cuando la tensión de guerra nos acercó a la real amenaza de la desaparición de la especie humana por la hecatombe nuclear, según los expertos.
Ese líder se corto un pie, en el momento en que cortaba caña. Un líder mundial cortaba caña.
“Fidel corta caña”, decía papa y yo lo cría con apenas 10 años.
Mi papá y yo no conocíamos que toda la grandeza del mundo cabe en un grano de maíz, como sentenció Martí.
pjtaveras@hotmail.com