viernes, 1 de enero de 2010

Celestún: donde las bicicletas y motos tienen techos

Al personal de apoyo de Dumac, con ellos a los yucatecos para que sigan así

 Celestun es un municipio de Mérida, Estado Yucatán, México, localizado a unos 90 km al oeste de Mérida capital. Aquí vive gente brava, de colonización y nativa, descendientes de antiguos habitantes de la península, gente de faena de sol a sol, que ha desarrollado su vida en base a la riqueza de las aguas del golfo, de la ría que lleva su nombre, de la lluvia que le da la sal, porque es la única salinera que produce sólo cuando llueve y no por la inundación de charcas por aguas marinas, como sucede en nuestra República Dominicana y otras partes del mundo.

Fundado en el 1718 ha sobrevivido a las tempestades de la historia y del tiempo. Sus habitantes, como también los de otros pueblos de la península, tienen particulares medios de transporte: las bicicletas, triciclos y motos, en realidad son bicitaxis, tricitaxis y mototaxis, todos con techos, medios sustentables económica y ambientalmente para una población pobre que vive bajo el reto de proteger la ria, y sus áreas silvestres ante las amenazas del crecimiento económico que acecha por todos los lados, en todo momento los preciados recursos naturales protegidos por ley e inscriptos, junto a Ría Lagarto y Palmar, como Reserva de la Biosfera. Este medio hace de sus habitantes gente fuerte para la sobrevivencia.

Su ría y el golfo presionan a la población, la exprimen, la conducen a adaptarse a un medio implacable, de pantanos, suelos áridos y salinos, donde la temperatura puede pasar los 40 grados Celsius.

La gente va y viene en las bicis, tricis y en las motos, son negocios, son servicios que prestan, donde los músculos son la fuente energética que lo sustenta. En la noche, su gente suelen pasearse por sus calles; los jóvenes recorren la avenida principal, desde el parque hasta el puente sobre la ría de aproximadamente dos kilómetros. Dar esa vuelta y conseguir una caguama antes de las ocho de la noche es un placer o comprar cualquier cosa en un abarrote o tendejón completaría el paseo callejero.


En realidad es un placer estar en un pueblo tranquilo, porque, aunque persisten problemas sociales y ambientales, no existe la violencia asfixiante de otras latitudes continentales del México plurinacional, pluricultural y globalizado, en este sentido es un paraíso en America. Así es Mérida, así es Yucatán. Para los que tienen deseo de llegar a esas tierras, es fácil hacerlo y hasta localizar los insólitos lugares donde estuvimos haciendo prácticas como parte del diplomado que cursamos sobre manejo de recursos naturales. Tú puedes hacerlo desde tu casa.

Llegar a Celestun es un encanto. Después que llegues a la península de Yucatán, buscar por la costa, a mano derecha, si es que viaja desde el Caribe. He aquí direcciones para que puedas llegar con tu familia, con tus amigos, sin perderte, usando a Google Earth, en caso de que andes falto de dinero o sin tiempo para tomar un avión que te lleve a Panamá, Costa Rica, EEUU, ciudad México para luego volar a Mérida y montarte en una guagua del transporte Oriente hacia Celestun. Todas las rutas requieren tiempo y dinero.

Google Earth es tu avión privado. Anota estas direcciones para el piloto automático: 772329 E y 2308488 N, aquí están las instalaciones de Ducks Unlimited, (DUMAC) el centro donde vivimos durante dos meses e hilo conductor de siete países. En 769168 E y 2302217 N hay un estero lleno de pájaros, donde puedes contarlos; 770422 E y 2304904 aquí estuvimos atrapando pájaros en redes con el propósito aprender a monitorearlos para conocer sobre su estado de salud, reproducción, alimentación, y otras informaciones importantes para la conservación de la avifauna local, aquí hay salinas, las que sólo producen cuando llueve; 772597 E y 2307949 N, este punto es en la ría, observamos decenas de flamencos.


Cuando abordes a Google Earth encontraras grados, minutos y segundos, busquen el sistema de coordenadas, marquen la utm para que no salgan los grados sino números como estos que envío. Si te mueves de izquierda a derecha y viceversa encontrarás los números que se mueven rápido y si te remueves de abajo para arriba se moverán igual de rápido. Cuando tengas la combinación perfecta, es decir, entre los números que te envío y los que marca la pantalla sean los mismos, estará sobre ti, sobre mi, sobre nosotros, sobre recuerdos de 16 participantes de ambos sexos de siete países: México, Bolivia, Argentina, Uruguay, Paraguay, Haití y Dominicana, becados por DUMAC, una institución que capacita recursos humanos para la conservación de los recursos naturales de Latinoamérica. Seguro que bajarás a 800 metros y tal vez menos. Verás lugares bellos, también muchas fotografías. ¡Vamos a viajar a Celestun, vamos a volver, es fácil hacerlo! Aquí te espero.… y te seguiré contando mis impresiones de un viaje a los cielos de Yucatán.. Hasta pronto, Pedro.

La grandeza de un hombre en un grano de maíz

Por Pedro Taveras
Fidel Castro en sus reflexiones del 30 de abril de presente año, al escribir sobre el tema energético y las amenazas de transgresiones ecológicas y hambrunas que implicaría producir biocombustible de manera masiva para satisfacer el consumo de los países ricos, a partir de la caña de azúcar y otros alimentos, hace referencia al trabajo de cortar la caña manualmente, para destacar la cantidad de energía humana necesaria para producir el combustible.
Basándose en fuentes brasileñas (país que se prepara para la gran producción de etanol a partir de la caña de azúcar), Castro dice que para cortar 12 toneladas de dicha gramínea, cantidad ideal para que un picador pueda obtener la ganancia de su manutención, el picador tiene que someterse a unas 36,630 flexiones de piernas, caminar 800 tramos con cargas y desplazarse unos 8,800 metros en horario de las 8:00 de la mañana a 5:00 de la tarde.
Con estos datos el polémico líder cubano nos conceptualiza la energía humana como la capacidad que tiene la especie para realizar un trabajo, cuestionando de esta manera la cantidad de energía necesaria para la producción a gran escala del etanol, descalificándole como combustible alternativo, por lo insustentable desde el punto de vista humano y ecológica.
La energía a emplear en cantidad e intensidad produciría un impacto en lo ambiental y en lo económico perjudicial para la especie humana.
En este artículo lo que más puede impresionar a un ciudadano común fuera de Cuba, es saber que Fidel cortaba caña y no de manera simbólica.
El líder cubano, quien a temprana edad se perfiló como lo que es, contando con 44 años y en medio de la efervescencia revolucionaria, dirigía, ocupando la primera línea del frente, la batalla para cumplir con la zafra de los 10 millones de toneladas del dulce en 1970.
Para la época se escuchaba decir que el rebelde verde olivo cortaba caña, las opiniones contrarias siempre lo negaban y argumentaban que se trataba de actitudes publicitarias, no se admitía que hacía un trabajo productivo de manera cotidiana: "...desde temprano”, "durante cuatro horas" el ídolo de los revolucionarios del mundo trabajaba para la zafra, hasta que dejó de hacerlo porque sufrió una herida en un pie cuando con un afilado machete cortó hasta su bota por accidente.
Fidel ofrece este testimonio para explicar lo agotador que es cortar caña, aun teniendo todas las facilidades que no tenían otros, tales como que le afilaran el machete, tener almuerzo y un lugar para descansar.
Al decir estas cosas, Fidel distrae a cualquiera y, lejos del lector prestar atención al problema energético, le pone a pensar en la aptitud moral del revolucionario.
Así es la grandeza humana.
Su testimonio es estremecedor ante la conciencia de un mundo lleno de vanidad.
- "Fidel corta caña", decía papá.
- “mentira, ese es un doble, como se pervierten ustedes…", decía mi tío cura.
39 años más tarde de creer en las palabras de papá, leo lo que dice Fidel, al querer decirnos otras cosas: "yo personalmente he cortado caña no pocas veces por deber moral, igual que otros compañeros dirigentes del país. Y agrega: "Recuerdo el mes de agosto de 1969. Escogí un lugar próximo a la capital. Me movía bien temprano cada mañana hacia allí… No cesaba de cortar un minuto durante cuatro horas consecutivas… Ni una vez dejé de producir un mínimo de 3.4 toneladas diarias”.
Fidel admite que fue un cortador con mucha ayuda: "alguien se encargaba de afilar el machete ... luego me bañaba, almorzaba sosegadamente y descansaba en un lugar muy próximo - y termina diciendo, como si se tratara de un ciudadano cualquiera: "detuve aquel esfuerzo personal cuando me ocasioné una herida en el pie izquierdo. El afilado machete había penetrado en la bota protectora". (Reflexiones del 30 de abril de 2007, publicadas por Granma Internacional, versión digital)
Se trata del hombre del Moncada, el sobreviviente del Granma y el protagonista de la crisis de los misiles, al principio de la década del 60; cuando la tensión de guerra nos acercó a la real amenaza de la desaparición de la especie humana por la hecatombe nuclear, según los expertos.
Ese líder se corto un pie, en el momento en que cortaba caña. Un líder mundial cortaba caña.
“Fidel corta caña”, decía papa y yo lo cría con apenas 10 años.
Mi papá y yo no conocíamos que toda la grandeza del mundo cabe en un grano de maíz, como sentenció Martí.
pjtaveras@hotmail.com