lunes, 22 de septiembre de 2014

Eligen ganadores concurso fotográfico Imágenes de la Montaña en RD



Con gran éxito concluyó  el pasado miércoles 17 de septiembre el Primer Festival Internacional de Fotografía “Imágenes de la Montaña”,  un concurso dirigido a fotógrafos aficionados y profesionales organizado con el objetivo de  fomentar el desarrollo ecoturístico sustentable en la Provincia La Vega. 
La Premiación del concurso  "Imágenes de la Montaña", se llevó a cabo en las instalaciones de Agora Mall en Santo Domingo, y fue encabezado por  Dionis Durán, director de Turismo en La vega y Presidente del Comité Organizador del evento, quien manifestó que, además de constituir un atractivo concurso fotográfico de alcance internacional, el Festival constituye una jornada ecológica, artística y cultural que tiene como objetivos  principales fomentar el desarrollo ecoturístico sustentable de estas pintorescas ciudades que conforman la Provincia La Vega, mediante la atracción de turistas y visitantes nacionales e internacionales; resaltar su belleza y encantos a través de la fotografía, así como a incentivar el amor por la naturaleza y la protección de la flora,  la fauna y el medio ambiente.
En la actividad, que contó con los auspicios del Ministerio de Turismo, también estuvieron presentes representantes de prominentes instituciones de la Provincia La Vega, tales como los clúster ecoturísticos de Jarabacoa y Constanza, los Ayuntamientos de los diferentes municipios de la Provincia, así como la Oficina del Gobernador, la Dirección de la Zona Norte del Ministerio de Turismo, la Fundación de Culturas Americanas.
El Primer lugar en la categoría profesional lo obtuvo Amanda Tatiana Forteza, mientras que  el segundo y tercer lugar lo ocuparon  Ricardo Briones, Jesús Rodríguez y Carlos de Soto, obtuvo una mención de honor.
En la categoría Aficionado, el ganador  del primer galardón fue para Pedro  Taveras; mientras que Noboa Master Max, Tonny González y José María Aponte, ganaron el segundo y  tercer lugar y la mención de honor, respectivamente.
Pedro  Taveras,  participante por primera vez en un concurso,  resultó ganador del primer lugar con la fotografía “Cordillera Central, desde la Ciénaga de Los Bermúdez”, tomada desde Loma Redonda en Constanza, La Vega; seleccionada entre mil fotografías concursantes, presentadas por más de 300 fotógrafos profesionales y aficionados.
Las fotografías ganadoras de los primeros lugares serán exhibidas durante 10 días en Agora Mall junto a las otras 30 semifinalistas.  Esta exhibición   será presentada en otros lugares a nivel nacional e internacional.
El premio  fue recibido por Alexandra Maldonado, esposa de Pedro Taveras, y  fue entregado por Dionis Durán, en representación del Ministerio de Turismo; y Luis de León, Viceministro de Educación.
Los Miembros del Jurado fueron los destacados fotógrafos Víctor Siladi, Mayra Johnson y Carlos Acero Ruíz.
Dionis Durán, al finalizar el acto de premiación del Primer Festival Internacional de Fotografía “Imágenes de la Montaña”, dejó abierta la convocatoria para la segunda versión del concurso.




Pies de Fotos
1- Ganadores del Primer Festival Internacional de Fotografía “Imágenes de la Montaña”
2- “Caserío de ensueños intramontanos”, vista de Constanza.
3- “Cordillera Central, desde la Ciénaga de Los Bermúdez”, al fondo en el centro vemos el Pico Yaque
    (tomada desde   Loma   Redonda) (Fotografía ganadora del primer lugar en la Categoría Aficionado)
4- “Túneles del Sabor”, cultivo de fresas en Valle Nuevo.  

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La grandeza de un hombre en un grano de maíz

Por Pedro Taveras
Fidel Castro en sus reflexiones del 30 de abril de presente año, al escribir sobre el tema energético y las amenazas de transgresiones ecológicas y hambrunas que implicaría producir biocombustible de manera masiva para satisfacer el consumo de los países ricos, a partir de la caña de azúcar y otros alimentos, hace referencia al trabajo de cortar la caña manualmente, para destacar la cantidad de energía humana necesaria para producir el combustible.
Basándose en fuentes brasileñas (país que se prepara para la gran producción de etanol a partir de la caña de azúcar), Castro dice que para cortar 12 toneladas de dicha gramínea, cantidad ideal para que un picador pueda obtener la ganancia de su manutención, el picador tiene que someterse a unas 36,630 flexiones de piernas, caminar 800 tramos con cargas y desplazarse unos 8,800 metros en horario de las 8:00 de la mañana a 5:00 de la tarde.
Con estos datos el polémico líder cubano nos conceptualiza la energía humana como la capacidad que tiene la especie para realizar un trabajo, cuestionando de esta manera la cantidad de energía necesaria para la producción a gran escala del etanol, descalificándole como combustible alternativo, por lo insustentable desde el punto de vista humano y ecológica.
La energía a emplear en cantidad e intensidad produciría un impacto en lo ambiental y en lo económico perjudicial para la especie humana.
En este artículo lo que más puede impresionar a un ciudadano común fuera de Cuba, es saber que Fidel cortaba caña y no de manera simbólica.
El líder cubano, quien a temprana edad se perfiló como lo que es, contando con 44 años y en medio de la efervescencia revolucionaria, dirigía, ocupando la primera línea del frente, la batalla para cumplir con la zafra de los 10 millones de toneladas del dulce en 1970.
Para la época se escuchaba decir que el rebelde verde olivo cortaba caña, las opiniones contrarias siempre lo negaban y argumentaban que se trataba de actitudes publicitarias, no se admitía que hacía un trabajo productivo de manera cotidiana: "...desde temprano”, "durante cuatro horas" el ídolo de los revolucionarios del mundo trabajaba para la zafra, hasta que dejó de hacerlo porque sufrió una herida en un pie cuando con un afilado machete cortó hasta su bota por accidente.
Fidel ofrece este testimonio para explicar lo agotador que es cortar caña, aun teniendo todas las facilidades que no tenían otros, tales como que le afilaran el machete, tener almuerzo y un lugar para descansar.
Al decir estas cosas, Fidel distrae a cualquiera y, lejos del lector prestar atención al problema energético, le pone a pensar en la aptitud moral del revolucionario.
Así es la grandeza humana.
Su testimonio es estremecedor ante la conciencia de un mundo lleno de vanidad.
- "Fidel corta caña", decía papá.
- “mentira, ese es un doble, como se pervierten ustedes…", decía mi tío cura.
39 años más tarde de creer en las palabras de papá, leo lo que dice Fidel, al querer decirnos otras cosas: "yo personalmente he cortado caña no pocas veces por deber moral, igual que otros compañeros dirigentes del país. Y agrega: "Recuerdo el mes de agosto de 1969. Escogí un lugar próximo a la capital. Me movía bien temprano cada mañana hacia allí… No cesaba de cortar un minuto durante cuatro horas consecutivas… Ni una vez dejé de producir un mínimo de 3.4 toneladas diarias”.
Fidel admite que fue un cortador con mucha ayuda: "alguien se encargaba de afilar el machete ... luego me bañaba, almorzaba sosegadamente y descansaba en un lugar muy próximo - y termina diciendo, como si se tratara de un ciudadano cualquiera: "detuve aquel esfuerzo personal cuando me ocasioné una herida en el pie izquierdo. El afilado machete había penetrado en la bota protectora". (Reflexiones del 30 de abril de 2007, publicadas por Granma Internacional, versión digital)
Se trata del hombre del Moncada, el sobreviviente del Granma y el protagonista de la crisis de los misiles, al principio de la década del 60; cuando la tensión de guerra nos acercó a la real amenaza de la desaparición de la especie humana por la hecatombe nuclear, según los expertos.
Ese líder se corto un pie, en el momento en que cortaba caña. Un líder mundial cortaba caña.
“Fidel corta caña”, decía papa y yo lo cría con apenas 10 años.
Mi papá y yo no conocíamos que toda la grandeza del mundo cabe en un grano de maíz, como sentenció Martí.
pjtaveras@hotmail.com