lunes, 20 de marzo de 2017

La Cogestión en la Reforestación

Por Pedro Taveras (pjtaveras@hotmail.com)




El señor Rafa Almonte ha reforestado por cogestión en Jaiquipicao,  La Cuesta de  Sajoma, Santiago; tiene sembrados 14,500 cedros que combina con crianza de ganado con técnicas dignas de observación, ya que los animales no estresan  a los arbolitos.  Rafa  con mucho entusiasmo  manifestó: “Si hubiera conocido de este apoyo antes, a esta hora tuviera sembrada hasta la cocina de mi casa”.

La cogestión es una de las maneras de llevar a cabo el Programa Nacional de Reforestación en la República Dominicana y consiste en la integración por parte del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales de los propietarios u ocupantes de terrenos, organizaciones no gubernamentales, municipalidades e interesados en reforestar, asumiendo éstos los costos de preparación de sitios, plantación y mantenimiento de los arbolitos.  

 Desde que se inició del Programa Nacional de Reforestación (1997) esta modalidad ha permitido que millones de árboles sean plantados  por gestión de los interesados en todo la geografía dominicana; hoy son proyectos bellísimos y motivadores para continuar reforestando.

Los propietarios u ocupantes de terrenos que están interesados en plantar deben hacer sus solicitudes en las oficinas provinciales o municipales del Ministerio de Medio Ambiente o en su sede principal, suministrando las siguientes informaciones: cantidad de tareas a reforestar, especies de árboles preferidos, lugar donde se plantarán (sección, paraje, municipio) y teléfono del interesado para que se le pueda localizar.

El Ministerio apoya con la donación de las plantas mediante una orden de retiro del vivero más cercano,  asesoría de un técnico local que brinda las orientaciones pertinentes y canaliza, a partir de uno o más años, el certificado de plantación con derecho al aprovechamiento; quedando abierto un canal de intercambio entre el propietario y el Ministerio de Medio Ambiente para ampliar compromisos entre ambos.

La reforestación por cogestión es una manera participativa y responsable de la producción sostenible de bosques y requiere mucho trabajo social para la concienciación, establecimiento de confianza y compromisos entre el Ministerio de Medio Ambiente, quien dona las plantas y da asesoría (en caso de que requiera esta última), y los interesados.



El Señor Mario Méndez ha reforestado por cogestión en La Lista, Cabral, Barahona; tiene una hermosa plantación de caobas criolla y  hondureña con más de 10,000 árboles.  El señor Mario  expresó: “En este lugar donde solo crecían piedras y se erosionaba  la finca,  hoy crecen  estas  caobas y se regenera el suelo, gracias a un esfuerzo entre el Ministerio de Medio Ambiente y yo como productor”  



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La grandeza de un hombre en un grano de maíz

Por Pedro Taveras
Fidel Castro en sus reflexiones del 30 de abril de presente año, al escribir sobre el tema energético y las amenazas de transgresiones ecológicas y hambrunas que implicaría producir biocombustible de manera masiva para satisfacer el consumo de los países ricos, a partir de la caña de azúcar y otros alimentos, hace referencia al trabajo de cortar la caña manualmente, para destacar la cantidad de energía humana necesaria para producir el combustible.
Basándose en fuentes brasileñas (país que se prepara para la gran producción de etanol a partir de la caña de azúcar), Castro dice que para cortar 12 toneladas de dicha gramínea, cantidad ideal para que un picador pueda obtener la ganancia de su manutención, el picador tiene que someterse a unas 36,630 flexiones de piernas, caminar 800 tramos con cargas y desplazarse unos 8,800 metros en horario de las 8:00 de la mañana a 5:00 de la tarde.
Con estos datos el polémico líder cubano nos conceptualiza la energía humana como la capacidad que tiene la especie para realizar un trabajo, cuestionando de esta manera la cantidad de energía necesaria para la producción a gran escala del etanol, descalificándole como combustible alternativo, por lo insustentable desde el punto de vista humano y ecológica.
La energía a emplear en cantidad e intensidad produciría un impacto en lo ambiental y en lo económico perjudicial para la especie humana.
En este artículo lo que más puede impresionar a un ciudadano común fuera de Cuba, es saber que Fidel cortaba caña y no de manera simbólica.
El líder cubano, quien a temprana edad se perfiló como lo que es, contando con 44 años y en medio de la efervescencia revolucionaria, dirigía, ocupando la primera línea del frente, la batalla para cumplir con la zafra de los 10 millones de toneladas del dulce en 1970.
Para la época se escuchaba decir que el rebelde verde olivo cortaba caña, las opiniones contrarias siempre lo negaban y argumentaban que se trataba de actitudes publicitarias, no se admitía que hacía un trabajo productivo de manera cotidiana: "...desde temprano”, "durante cuatro horas" el ídolo de los revolucionarios del mundo trabajaba para la zafra, hasta que dejó de hacerlo porque sufrió una herida en un pie cuando con un afilado machete cortó hasta su bota por accidente.
Fidel ofrece este testimonio para explicar lo agotador que es cortar caña, aun teniendo todas las facilidades que no tenían otros, tales como que le afilaran el machete, tener almuerzo y un lugar para descansar.
Al decir estas cosas, Fidel distrae a cualquiera y, lejos del lector prestar atención al problema energético, le pone a pensar en la aptitud moral del revolucionario.
Así es la grandeza humana.
Su testimonio es estremecedor ante la conciencia de un mundo lleno de vanidad.
- "Fidel corta caña", decía papá.
- “mentira, ese es un doble, como se pervierten ustedes…", decía mi tío cura.
39 años más tarde de creer en las palabras de papá, leo lo que dice Fidel, al querer decirnos otras cosas: "yo personalmente he cortado caña no pocas veces por deber moral, igual que otros compañeros dirigentes del país. Y agrega: "Recuerdo el mes de agosto de 1969. Escogí un lugar próximo a la capital. Me movía bien temprano cada mañana hacia allí… No cesaba de cortar un minuto durante cuatro horas consecutivas… Ni una vez dejé de producir un mínimo de 3.4 toneladas diarias”.
Fidel admite que fue un cortador con mucha ayuda: "alguien se encargaba de afilar el machete ... luego me bañaba, almorzaba sosegadamente y descansaba en un lugar muy próximo - y termina diciendo, como si se tratara de un ciudadano cualquiera: "detuve aquel esfuerzo personal cuando me ocasioné una herida en el pie izquierdo. El afilado machete había penetrado en la bota protectora". (Reflexiones del 30 de abril de 2007, publicadas por Granma Internacional, versión digital)
Se trata del hombre del Moncada, el sobreviviente del Granma y el protagonista de la crisis de los misiles, al principio de la década del 60; cuando la tensión de guerra nos acercó a la real amenaza de la desaparición de la especie humana por la hecatombe nuclear, según los expertos.
Ese líder se corto un pie, en el momento en que cortaba caña. Un líder mundial cortaba caña.
“Fidel corta caña”, decía papa y yo lo cría con apenas 10 años.
Mi papá y yo no conocíamos que toda la grandeza del mundo cabe en un grano de maíz, como sentenció Martí.
pjtaveras@hotmail.com