martes, 31 de enero de 2017

La Navisa, donde los “árboles dan mejores resultados”

Por Pedro Taveras 
(pjtaveras@hotmail.com)

La loma La Navisa conocida también como  Loma Juan Bosch, antiguo terreno que servía de pasto al fuego periódico, más que al ganado, hoy se encuentra  repoblada  por árboles de diferentes especies en pleno crecimiento, que se pueden observar con tan solo llegar allí, dando los beneficios ambientales y económicos ideales para el desarrollo sostenido de la zona.

Esta loma es de una extraordinaria belleza escénica, desde su cima a 600 msnm se ve el nordeste y sureste del país, constituyendo un lugar estratégico para las telecomunicaciones; allí, además, confluyen los municipios de Cevicos y Cotuí, con tres poblaciones pequeñas: los parajes La Llanada, de la sección Chacuey  Maldonado, Cotuí; Palmar y Arenoso, de Cevicos, de la provincia Sánchez Ramírez, donde funcionan tres brigadas de reforestación, compuestas por 10, 9 y 7 integrantes.

De estas comunidades se han beneficiado 88 propietarios, u ocupantes de terrenos, con cerca de un millón de arbolitos plantados desde el 2004, año en que se iniciaron los trabajos de reforestación por parte de la Dirección de Reforestación  del Ministerio Ambiente.

“La gente está motivada a sembrar, quiere seguir sembrando su tierra que no sirve para mucho.  Los árboles dan mejores resultados que la agricultura,  porque esto es loma, y para hacer agricultura hay que tumbar y eso está prohibido”, dice Ramón Paulino, presidente  de la Asociación de Agricultores San José Obrero del paraje  La Cooperativa de Cevicos y supervisor de las brigadas.

Se han plantado  8,229 tareas de arbolitos de pino, caobas criolla y hondureña, cedro, y cacao en Arenoso y Palmar; entre los propietarios de terrenos beneficiados se encuentran Teófilo Moreno, presidente de la Asociación de Parceleros San Ignacio de Sabana de Río; miembros de la Asociación de Agricultores Santa Eduviges de Palmar; humildes campesinos y campesinas como Masanta Marte, quien fuera capataz de la brigada de la Llanada y activista social,  Andrés Guzmán y José Ramón, entre otros, quienes se sienten muy contentos al ver reverdecer su terreno que antes estaban improductivos.

Mientras que en la zona de Palmar se ven crecer los arbolitos en los terrenos de Presbiterio Lora, Rafaelito Lora y Cornelio Lazala, entre los 34 beneficiados de la comunidad.

 La Navisa actualmente cuenta con más de ocho mil tareas plantadas de árboles que también benefician a los bosques de galería de los arroyos Lisan, Granal, Arenoso, Colorado, La Zumbadora y más de siete cañadas sin nombre, que enriquecen las aguas de los Ríos Payabo y Cevicos, importantes afluentes del río Yuna.


1 comentario:

  1. Muy interesante. Recoge lo que realmente ha sido la historia de la Nabisa.

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La grandeza de un hombre en un grano de maíz

Por Pedro Taveras
Fidel Castro en sus reflexiones del 30 de abril de presente año, al escribir sobre el tema energético y las amenazas de transgresiones ecológicas y hambrunas que implicaría producir biocombustible de manera masiva para satisfacer el consumo de los países ricos, a partir de la caña de azúcar y otros alimentos, hace referencia al trabajo de cortar la caña manualmente, para destacar la cantidad de energía humana necesaria para producir el combustible.
Basándose en fuentes brasileñas (país que se prepara para la gran producción de etanol a partir de la caña de azúcar), Castro dice que para cortar 12 toneladas de dicha gramínea, cantidad ideal para que un picador pueda obtener la ganancia de su manutención, el picador tiene que someterse a unas 36,630 flexiones de piernas, caminar 800 tramos con cargas y desplazarse unos 8,800 metros en horario de las 8:00 de la mañana a 5:00 de la tarde.
Con estos datos el polémico líder cubano nos conceptualiza la energía humana como la capacidad que tiene la especie para realizar un trabajo, cuestionando de esta manera la cantidad de energía necesaria para la producción a gran escala del etanol, descalificándole como combustible alternativo, por lo insustentable desde el punto de vista humano y ecológica.
La energía a emplear en cantidad e intensidad produciría un impacto en lo ambiental y en lo económico perjudicial para la especie humana.
En este artículo lo que más puede impresionar a un ciudadano común fuera de Cuba, es saber que Fidel cortaba caña y no de manera simbólica.
El líder cubano, quien a temprana edad se perfiló como lo que es, contando con 44 años y en medio de la efervescencia revolucionaria, dirigía, ocupando la primera línea del frente, la batalla para cumplir con la zafra de los 10 millones de toneladas del dulce en 1970.
Para la época se escuchaba decir que el rebelde verde olivo cortaba caña, las opiniones contrarias siempre lo negaban y argumentaban que se trataba de actitudes publicitarias, no se admitía que hacía un trabajo productivo de manera cotidiana: "...desde temprano”, "durante cuatro horas" el ídolo de los revolucionarios del mundo trabajaba para la zafra, hasta que dejó de hacerlo porque sufrió una herida en un pie cuando con un afilado machete cortó hasta su bota por accidente.
Fidel ofrece este testimonio para explicar lo agotador que es cortar caña, aun teniendo todas las facilidades que no tenían otros, tales como que le afilaran el machete, tener almuerzo y un lugar para descansar.
Al decir estas cosas, Fidel distrae a cualquiera y, lejos del lector prestar atención al problema energético, le pone a pensar en la aptitud moral del revolucionario.
Así es la grandeza humana.
Su testimonio es estremecedor ante la conciencia de un mundo lleno de vanidad.
- "Fidel corta caña", decía papá.
- “mentira, ese es un doble, como se pervierten ustedes…", decía mi tío cura.
39 años más tarde de creer en las palabras de papá, leo lo que dice Fidel, al querer decirnos otras cosas: "yo personalmente he cortado caña no pocas veces por deber moral, igual que otros compañeros dirigentes del país. Y agrega: "Recuerdo el mes de agosto de 1969. Escogí un lugar próximo a la capital. Me movía bien temprano cada mañana hacia allí… No cesaba de cortar un minuto durante cuatro horas consecutivas… Ni una vez dejé de producir un mínimo de 3.4 toneladas diarias”.
Fidel admite que fue un cortador con mucha ayuda: "alguien se encargaba de afilar el machete ... luego me bañaba, almorzaba sosegadamente y descansaba en un lugar muy próximo - y termina diciendo, como si se tratara de un ciudadano cualquiera: "detuve aquel esfuerzo personal cuando me ocasioné una herida en el pie izquierdo. El afilado machete había penetrado en la bota protectora". (Reflexiones del 30 de abril de 2007, publicadas por Granma Internacional, versión digital)
Se trata del hombre del Moncada, el sobreviviente del Granma y el protagonista de la crisis de los misiles, al principio de la década del 60; cuando la tensión de guerra nos acercó a la real amenaza de la desaparición de la especie humana por la hecatombe nuclear, según los expertos.
Ese líder se corto un pie, en el momento en que cortaba caña. Un líder mundial cortaba caña.
“Fidel corta caña”, decía papa y yo lo cría con apenas 10 años.
Mi papá y yo no conocíamos que toda la grandeza del mundo cabe en un grano de maíz, como sentenció Martí.
pjtaveras@hotmail.com