miércoles, 30 de marzo de 2011

Quisqueya Verde una realidad que parece mágica

Por Pedro Taveras


Todo eso era un pajonal que quemaban casi todos los años, ahora es más bonito que el parque”, decía un campesino de Zarabanda en Apolinar Perdomo, provincia Bahoruco, al referirse al bosque creado por la reforestación y su comparación con el parque nacional Sierra de Neiba.

Expresiones parecidas las escuchamos en las cuencas altas de los ríos Boba, Artibonito, Haina, Yuna, Mao, d Masacre, Ozama, y Nizao, etc.; y es que, sin temor a equivocarnos, podemos decir que en la casi totalidad de las 106 cuencas hidrográficas de la nación dominicana han laborado las brigadas de reforestación bajo la metodología de Quisqueya verde.

No es ficticio el proceso de reforestación en dominicana, porque a partir del  21 de marzo de  1997, cuando fue establecido por decreto el Plan Quisqueya Verde, el país recibe cada año millones de arbolitos plantados en las cuencas alta, media y bajas de los principales ríos del país, y millones más en áreas  verdes municipales.

Decenas de millones de árboles plantados en los últimos 14 años están ahí, formando bosques de una hermosura extraordinaria, como los que vemos en Loma Almedio, en La Cumbre, Bonao, Loma Comadreja, Monte Plata, La Colonia y Guineal, provincia Duarte, para sólo mencionar   algunas de las más de cien zonas montañosas donde se lleva a cabo la reforestación.

No es ficticia la reforestación cuando en este momento contamos con más de tres mil dominicanos dedicados de lunes a viernes, y  en muchos casos de lunes a lunes, a las labores de reforestación, a través de las más de 300 brigadas diseminadas por toda la geografía nacional.

No es ficticia la reforestación cuando estamos produciendo más de 10 millones de arbolitos en el sistema nacional de producción de plántulas cada año, a los cuales se les añaden más de 9 millones contratados en el sector privado.

Para muestra basta un botón.

En 32 brigadas que laboran en la línea fronteriza, a ambos lados de las dos repúblicas, se plantaron en el año 2010 más de 3 millones de arbolitos; es decir, casi 6 árboles por minuto. Así, en todas las provincias del país, tenemos proyectos o áreas de reforestación con éxitos evidentes.  

Como vemos aunque los resultados arrojados por el trabajo encomiable que realiza el Ministerio Ambiente, mediante el Plan Nacional Quisqueya Verde, parezca una realidad mágica, lo cierto es que la reforestación del país es un hecho tangible, que se puede ver, tocar y disfrutar al mismo tiempo.

- Fotos: Loma Juan Bosch, Cuenca Río Yuna, Provincia Sánchez Ramírez  (Pedro Taveras)

La grandeza de un hombre en un grano de maíz

Por Pedro Taveras
Fidel Castro en sus reflexiones del 30 de abril de presente año, al escribir sobre el tema energético y las amenazas de transgresiones ecológicas y hambrunas que implicaría producir biocombustible de manera masiva para satisfacer el consumo de los países ricos, a partir de la caña de azúcar y otros alimentos, hace referencia al trabajo de cortar la caña manualmente, para destacar la cantidad de energía humana necesaria para producir el combustible.
Basándose en fuentes brasileñas (país que se prepara para la gran producción de etanol a partir de la caña de azúcar), Castro dice que para cortar 12 toneladas de dicha gramínea, cantidad ideal para que un picador pueda obtener la ganancia de su manutención, el picador tiene que someterse a unas 36,630 flexiones de piernas, caminar 800 tramos con cargas y desplazarse unos 8,800 metros en horario de las 8:00 de la mañana a 5:00 de la tarde.
Con estos datos el polémico líder cubano nos conceptualiza la energía humana como la capacidad que tiene la especie para realizar un trabajo, cuestionando de esta manera la cantidad de energía necesaria para la producción a gran escala del etanol, descalificándole como combustible alternativo, por lo insustentable desde el punto de vista humano y ecológica.
La energía a emplear en cantidad e intensidad produciría un impacto en lo ambiental y en lo económico perjudicial para la especie humana.
En este artículo lo que más puede impresionar a un ciudadano común fuera de Cuba, es saber que Fidel cortaba caña y no de manera simbólica.
El líder cubano, quien a temprana edad se perfiló como lo que es, contando con 44 años y en medio de la efervescencia revolucionaria, dirigía, ocupando la primera línea del frente, la batalla para cumplir con la zafra de los 10 millones de toneladas del dulce en 1970.
Para la época se escuchaba decir que el rebelde verde olivo cortaba caña, las opiniones contrarias siempre lo negaban y argumentaban que se trataba de actitudes publicitarias, no se admitía que hacía un trabajo productivo de manera cotidiana: "...desde temprano”, "durante cuatro horas" el ídolo de los revolucionarios del mundo trabajaba para la zafra, hasta que dejó de hacerlo porque sufrió una herida en un pie cuando con un afilado machete cortó hasta su bota por accidente.
Fidel ofrece este testimonio para explicar lo agotador que es cortar caña, aun teniendo todas las facilidades que no tenían otros, tales como que le afilaran el machete, tener almuerzo y un lugar para descansar.
Al decir estas cosas, Fidel distrae a cualquiera y, lejos del lector prestar atención al problema energético, le pone a pensar en la aptitud moral del revolucionario.
Así es la grandeza humana.
Su testimonio es estremecedor ante la conciencia de un mundo lleno de vanidad.
- "Fidel corta caña", decía papá.
- “mentira, ese es un doble, como se pervierten ustedes…", decía mi tío cura.
39 años más tarde de creer en las palabras de papá, leo lo que dice Fidel, al querer decirnos otras cosas: "yo personalmente he cortado caña no pocas veces por deber moral, igual que otros compañeros dirigentes del país. Y agrega: "Recuerdo el mes de agosto de 1969. Escogí un lugar próximo a la capital. Me movía bien temprano cada mañana hacia allí… No cesaba de cortar un minuto durante cuatro horas consecutivas… Ni una vez dejé de producir un mínimo de 3.4 toneladas diarias”.
Fidel admite que fue un cortador con mucha ayuda: "alguien se encargaba de afilar el machete ... luego me bañaba, almorzaba sosegadamente y descansaba en un lugar muy próximo - y termina diciendo, como si se tratara de un ciudadano cualquiera: "detuve aquel esfuerzo personal cuando me ocasioné una herida en el pie izquierdo. El afilado machete había penetrado en la bota protectora". (Reflexiones del 30 de abril de 2007, publicadas por Granma Internacional, versión digital)
Se trata del hombre del Moncada, el sobreviviente del Granma y el protagonista de la crisis de los misiles, al principio de la década del 60; cuando la tensión de guerra nos acercó a la real amenaza de la desaparición de la especie humana por la hecatombe nuclear, según los expertos.
Ese líder se corto un pie, en el momento en que cortaba caña. Un líder mundial cortaba caña.
“Fidel corta caña”, decía papa y yo lo cría con apenas 10 años.
Mi papá y yo no conocíamos que toda la grandeza del mundo cabe en un grano de maíz, como sentenció Martí.
pjtaveras@hotmail.com