sábado, 8 de abril de 2017

A Justo 20 años

Por Pedro Taveras

Voluntarios bajan sudorosos después de una jornada de reforestación en una microcuenca del rio Maimón en Juan Adrián, cuenca alta del rio Yuna, provincia Monseñor Nouel. (Foto Pedro Taveras)
Voluntarios bajan sudorosos después de una jornada de reforestación en una microcuenca del rio 
Maimón en Juan Adrián, cuenca alta del rio Yuna, provincia Monseñor Nouel. (Foto Pedro Taveras)
Hace 20 años que la República Dominicana inició un Programa Nacional de Reforestación con el nombre de Quisqueya Verde (1997), después de haber tenido algunas experiencias puntuales positivas en el establecimiento de bosques en lugares como Manabao, y Loma La Sal (1969) en la provincia La Vega; Villa Anacaona (1974) en Dajabón, Loma Novillero (1980) en  Villa Altagracia, y otras acciones que dejaron indicios de que es posible incrementar y proteger la foresta Dominicana.

Domingo Núñez, técnico de reforestación se sorprende al  ver el desarrollo la caoba hondureña plantado en 1998; abraza el  árbol como quien quiere comprobar su existencia  en la propiedad de Esteban Jiménez, Los Rincones, cuenca alta rio Jamao. (Foto pedro Taveras)
Domingo Núñez, técnico de reforestación se sorprende al  ver el desarrollo de la caoba 
hondureña plantada en 1998; abraza el  árbol como quien quiere comprobar su existencia 
 en la propiedad de Esteban Jiménez, Los Rincones, cuenca alta rio Jamao. (Foto pedro Taveras)





El Plan Nacional de Reforestación Quisqueya Verde sirvió de sombrilla para iniciar la ejecución de la reforestación en toda la geografía dominicana; la nación se involucró por primera vez en la labor de plantar millones de arbolitos en zonas deforestadas y al mismo tiempo generar ingresos para las familias más pobres, como establecían sus objetivos.

Las cuencas de los ríos Pedernales, Masacre, Nizaíto, Nizao, Ozama, Higuamo, Yuna, Yaque del Sur y del Norte, Macasías, Boba, Yásica, Jamao, Mao, Artibonito, ven crecer en sus micro-cuencas miles y millones de arbolitos plantados, produciendo agua, madera entre otros servicios ambientales que producen éstos, propagando la regeneración natural y el fortaleciendo de los montes de riberas de incalculable valor para la biodiversidad dominicana.

Actualmente el gobierno dominicano ha incrementado el trabajo con la declaratoria, por decreto, del Cuatrienio del Agua y del 2017 como el “Año del Desarrollo Agroforestal” reanimando las acciones de reforestación en las principales cuencas de las regiones El Valle y Enriquillo, que por razones estratégicas, socioeconómicas y condiciones climáticas exigen más trabajo, sin detrimento de las demás regiones del país donde también se llevan a cabo acciones contundentes, y con resultados hermosísimos.

Las plantaciones forestales a la que hacemos referencia han estado distribuidas anualmente de la siguiente manera:


Plantaciones Forestales 1997-2016
Año
Total de Árboles Plantados
Superficie Plantada (Ha)
1997
3,743,470
2,353
1998
3,789,674
2,382
1999
8,167,654
5,134
2000
8,749,315
5,499
2001
7,047,555
4,430
2002
7,530,718
4,733
2003
11,379,808
7,153
2004
6,633,008
7,693
2005
6,461,304
7,715
2006
5,990,488
6,868
2007
4,536,110
5,328
2008
6,412,541
7,269
2009
7,011,119
8,251
2010
9,791,707
5,654
2011
10,663,146
7,781
2012
10,922,957
12,981
2013
12,353,222
14,126
2014
9,890,283
11,055
2015
9,574,087
11,201
2016
9,221,884
11,062
Total
159,870,050
148,667
                                                             Fuente: Dirección de Reforestación






A pesar de que en el 2003 se plantaron más de 11 millones de arbolitos, esto no se refleja significativamente en la superficie sembrada, por haberse utilizado un  marco de plantación de 2m x 2m en las plantaciones de Acacia mangium, de lo que fue el gran proyecto de Comadreja, Monte Plata.


Reunión de trabajo en Loma de Cabrera con los responsables de la reforestación en las  cuencas altas  de los ríos Guayubín y Masacre. Nótese que son 8 mujeres incluyendo a la directora provincial, la técnico de reforestación y las responsables de brigadas. Las féminas como tomadoras de decisiones en el día a día de la reforestación. Provincia Dajabón, 20016. (Foto Juan Guzmán)


Reunión de trabajo en Loma de Cabrera con los responsables de la reforestación en las  cuencas altas  de los ríos Guayubín y Masacre. Nótese que son 8 mujeres incluyendo a la directora provincial, la técnico de reforestación y las responsables de brigadas. Las féminas como tomadoras de decisiones en el día a día de la reforestación. Provincia Dajabón, 20016. (Foto Juan Guzmán)
De derecha a izquierda: Ramón Escarramán, un icono de la reforestación desde los tiempos de la Dirección General  Forestal, “La Foresta”, Estervina, capataz de la brigada Guarey-Guanabano; y quien escribe, Pedro Taveras, en un momento de descanso de regreso de La Llovedera, parte alta de Loma Miranda, cuenca alta del rio Camú, provincia La Vega. (Foto Rubén Alonzo)



De izquierda a derecha: Ramón Escarramán, un icono de la reforestación desde los tiempos de la Dirección General  Forestal, “La Foresta”, Estervina, capataz de la brigada Guarey-Guanábano; y quien escribe, Pedro Taveras, en un momento de descanso de regreso de La Llovedera, parte alta de Loma Miranda, cuenca alta del río Camú, provincia La Vega. (Foto Rubén Alonzo)

lunes, 20 de marzo de 2017

La Cogestión en la Reforestación

Por Pedro Taveras (pjtaveras@hotmail.com)




El señor Rafa Almonte ha reforestado por cogestión en Jaiquipicao,  La Cuesta de  Sajoma, Santiago; tiene sembrados 14,500 cedros que combina con crianza de ganado con técnicas dignas de observación, ya que los animales no estresan  a los arbolitos.  Rafa  con mucho entusiasmo  manifestó: “Si hubiera conocido de este apoyo antes, a esta hora tuviera sembrada hasta la cocina de mi casa”.

La cogestión es una de las maneras de llevar a cabo el Programa Nacional de Reforestación en la República Dominicana y consiste en la integración por parte del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales de los propietarios u ocupantes de terrenos, organizaciones no gubernamentales, municipalidades e interesados en reforestar, asumiendo éstos los costos de preparación de sitios, plantación y mantenimiento de los arbolitos.  

 Desde que se inició del Programa Nacional de Reforestación (1997) esta modalidad ha permitido que millones de árboles sean plantados  por gestión de los interesados en todo la geografía dominicana; hoy son proyectos bellísimos y motivadores para continuar reforestando.

Los propietarios u ocupantes de terrenos que están interesados en plantar deben hacer sus solicitudes en las oficinas provinciales o municipales del Ministerio de Medio Ambiente o en su sede principal, suministrando las siguientes informaciones: cantidad de tareas a reforestar, especies de árboles preferidos, lugar donde se plantarán (sección, paraje, municipio) y teléfono del interesado para que se le pueda localizar.

El Ministerio apoya con la donación de las plantas mediante una orden de retiro del vivero más cercano,  asesoría de un técnico local que brinda las orientaciones pertinentes y canaliza, a partir de uno o más años, el certificado de plantación con derecho al aprovechamiento; quedando abierto un canal de intercambio entre el propietario y el Ministerio de Medio Ambiente para ampliar compromisos entre ambos.

La reforestación por cogestión es una manera participativa y responsable de la producción sostenible de bosques y requiere mucho trabajo social para la concienciación, establecimiento de confianza y compromisos entre el Ministerio de Medio Ambiente, quien dona las plantas y da asesoría (en caso de que requiera esta última), y los interesados.



El Señor Mario Méndez ha reforestado por cogestión en La Lista, Cabral, Barahona; tiene una hermosa plantación de caobas criolla y  hondureña con más de 10,000 árboles.  El señor Mario  expresó: “En este lugar donde solo crecían piedras y se erosionaba  la finca,  hoy crecen  estas  caobas y se regenera el suelo, gracias a un esfuerzo entre el Ministerio de Medio Ambiente y yo como productor”  



martes, 31 de enero de 2017

La Navisa, donde los “árboles dan mejores resultados”

Por Pedro Taveras 
(pjtaveras@hotmail.com)

La loma La Navisa conocida también como  Loma Juan Bosch, antiguo terreno que servía de pasto al fuego periódico, más que al ganado, hoy se encuentra  repoblada  por árboles de diferentes especies en pleno crecimiento, que se pueden observar con tan solo llegar allí, dando los beneficios ambientales y económicos ideales para el desarrollo sostenido de la zona.

Esta loma es de una extraordinaria belleza escénica, desde su cima a 600 msnm se ve el nordeste y sureste del país, constituyendo un lugar estratégico para las telecomunicaciones; allí, además, confluyen los municipios de Cevicos y Cotuí, con tres poblaciones pequeñas: los parajes La Llanada, de la sección Chacuey  Maldonado, Cotuí; Palmar y Arenoso, de Cevicos, de la provincia Sánchez Ramírez, donde funcionan tres brigadas de reforestación, compuestas por 10, 9 y 7 integrantes.

De estas comunidades se han beneficiado 88 propietarios, u ocupantes de terrenos, con cerca de un millón de arbolitos plantados desde el 2004, año en que se iniciaron los trabajos de reforestación por parte de la Dirección de Reforestación  del Ministerio Ambiente.

“La gente está motivada a sembrar, quiere seguir sembrando su tierra que no sirve para mucho.  Los árboles dan mejores resultados que la agricultura,  porque esto es loma, y para hacer agricultura hay que tumbar y eso está prohibido”, dice Ramón Paulino, presidente  de la Asociación de Agricultores San José Obrero del paraje  La Cooperativa de Cevicos y supervisor de las brigadas.

Se han plantado  8,229 tareas de arbolitos de pino, caobas criolla y hondureña, cedro, y cacao en Arenoso y Palmar; entre los propietarios de terrenos beneficiados se encuentran Teófilo Moreno, presidente de la Asociación de Parceleros San Ignacio de Sabana de Río; miembros de la Asociación de Agricultores Santa Eduviges de Palmar; humildes campesinos y campesinas como Masanta Marte, quien fuera capataz de la brigada de la Llanada y activista social,  Andrés Guzmán y José Ramón, entre otros, quienes se sienten muy contentos al ver reverdecer su terreno que antes estaban improductivos.

Mientras que en la zona de Palmar se ven crecer los arbolitos en los terrenos de Presbiterio Lora, Rafaelito Lora y Cornelio Lazala, entre los 34 beneficiados de la comunidad.

 La Navisa actualmente cuenta con más de ocho mil tareas plantadas de árboles que también benefician a los bosques de galería de los arroyos Lisan, Granal, Arenoso, Colorado, La Zumbadora y más de siete cañadas sin nombre, que enriquecen las aguas de los Ríos Payabo y Cevicos, importantes afluentes del río Yuna.


sábado, 26 de noviembre de 2016

Fidel Presencia del Mundo

Descifro la señal percibida por América
Cuando oigo llamar ¡Compañero!
O cuando escapan calificativos de todos los colores
                                                          rimbombantes.
Entre las voces agoreras de viejos aguados,
 Lentejuelas y epidermis plásticas
Tú eres la historia enfrentada
Resumen de un continente de barba fértil
Mojada por un montón de gorriones fugitivos
Fluyendo de la quijada de un quijote americano
de andar por serranía y adarga en brazo
Frente al imperio y la muerte
Doquier un muchacho
                          Cara de mundo que busco
                          Cansado de muertes
Existencia del rostro para echar la pelea
Cual niño disparando rosas rojas
                            Sobre manta rojinegras
                            Del veintiséis pionero
Hijo de mundo
Respuesta del siglo
¡Presencia en el arcoíris del planeta!


Pedro Taveras, La Habana, Cuba, 1991

Una noticia recorre el mundo: ha muerto Fidel


Una noticia recorre  el mundo: ha muerto Fidel.
Para unos murió hace años, para muchos, al igual que  para Borge
 “Hay muertos que nunca mueren”

No mueren como el padre, la madre, el amigo y el líder que combate:
 Bolívar, Duarte y Martí, estrellas que nos conectan con la vida,
para a conciencia defender “Hay muertos que nunca mueren”

Preso Borge le visitó un oficial, de la guardia nacional que le  perseguía,
 Irónico le decía, su compañero que estaba en la montaña
-donde nacen los ríos- fue muerto.
Fonseca había caído en la selva de Cínica- pero él junto al pueblo proclama
“Hay muertos que nunca mueren”

El prisionero se sorprendió al ver que el oficial creía  a Carlos muerto
Carlos bajó de la montaña en las corrientes de los ríos. 
Los ríos de leche y miel de la patria chica que conmovió al mundo
Sueño revolucionario que Fidel  y Fonseca realizaron
Dando vida a la patria con su muerte y sus días


Pedro Taveras, 26 de noviembre de 2016


jueves, 25 de agosto de 2016

Sin embargo crece y crece

Por Pedro Taveras (*)

La cobertura del bosque dominicano ha crecido en los últimos 20 años considerablemente  según los estudiosos, alcanzando cifras que rondan el 40% de la superficie del país; premisa cuestionada por algunos sectores que aseguran que ha decrecido.

Ambas posiciones se pueden debatir; tal vez el  porcentaje adjudicado al aumento no ha sido tan alto como se dice, sin embargo en las últimas dos décadas ha crecido y sigue creciendo.


Es incuestionable que la nación dominicana en materia de forestación vivió situaciones críticas en los años posteriores a la desaparición de la dictadura de Trujillo, lo cual llevó a las autoridades a la prohibición del corte de los árboles y al cierre de los aserraderos en 1967.

Desde entonces el bosque dominicano fue aumentando a un ritmo lento con bajas y altas por diversas razones, entre ellas, la misma prohibición que motivó el cambio de uso de los terrenos forestales por el de ganadería y el conuquismo,  ya que propietarios de terrenos no obtendrían beneficios por tener arboles (las bajas) y los incentivos para el manejo forestal y la reforestación (las altas); que se incrementa hasta llegar en 1997 con la creación del programa nacional de reforestación  que lleva el nombre de Quisqueya Verde, el cual cubre todo el territorio nacional, siendo restauradas más de 100 mil hectáreas en la principales cuencas hidrográficas; entre las que se destacan las provincias Duarte, Monte Plata, Azua, San Juan de la Maguana, Dajabón, Santiago Rodríguez, Monseñor Nouel, Sánchez Ramírez, para sólo mencionar algunas; y un número indeterminado de áreas en regeneración natural impresionante, en lo que eran antiguos pastizales y áreas degradas por el conuquismo.

Esa cobertura la podemos observar en la cordillera septentrional desde que nos posicionamos en El Factor de Nagua y recorremos el trayecto hasta la provincia de Montecristi; lo que antes era ganadería y conuquismo está cubierto hoy de bosque; y si partimos desde Santiago Rodríguez hasta la capital, observamos  mismo que vemos en la septentrional. Así podemos recorrer la geografía y ver cómo han crecido los árboles ya sea por obra de la naturaleza o por las manos de campesinos y campesinas que han ido creando bosques.

El gobierno y el sector privado están llamados a seguir incentivando este crecimiento con políticas claras y exigentes para que los árboles sigan  mejorando la calidad de los ecosistemas de bosques, tanto naturales como los restaurados. Lo exige la sociedad.



 (*) El autor es parte del Programa Nacional de Reforestación Plan Quisqueya Verde desde su fundación  en 1997. 

FOTOS 1 Subcuenca río Juma, en la cuenca  río Yuna. Foto Bejuco Aplastado, Bonao
FOTOS 2 Miles de hectáreas de la cuenta alta del río Boba subutilizadas en la  ganadería extensiva se van convirtiendo en grandes bosques. Foto de Rancho Arriba, San Francisco de Macorís.

lunes, 11 de julio de 2016

Tras los muros la muerte

Por Alexandra Maldonado


Los barrotes oxidados hablan de la cercanía del Mar, medio de sustento de muchos de los moradores de Gringo en Haina; pero quien les da vida también los puede matar, sólo bastaría un sismo de 8.5 en la lejana Fosa de los Muertos, para que la furia de esta inmenso hábitat marino levante sus implacables olas y arrope la comunidad.

Las hondonadas de las calles son el rastro de las crecidas de la Laguna Ñagá, con una longitud total de 1,121.7 metros, ubicada en Los Bajos de Haina hasta llegar al mar, y donde convergen aguas residuales de varias comunidades y de otras cañadas, aumentando su peligrosidad.

Y no es de asombrar, pues Haina es uno de los lugares más contaminados de República Dominicana y del mundo, pues en este Municipio de la Provincia San Cristóbal, República Dominicana, se encuentra operando más de 100 empresas en zonas industriales; la Refinería Dominicana de Petróleo, ocho generadores de electricidad que producen el 50% de la energía que consume el país, y uno de los principales puertos; y décadas atrás operó lo que fue el Ingenio Azucarero más grande del Caribe.


El Gris del Cielo y la humareda del ambiente cuentan la historia de un asesino silente que corta la respiración de ancianos y niños y que nubla la visión de los dueños de empresas que no ven más allá de sus bolsillos y que ignoran los estragos de la contaminación o la velan con empleos pírricos para los habitantes de la comunidad que destruyen lentamente.


El hedor a acetona que emanan de los químicos, altamente tóxicos de los “tanque de la muerte” ya no los inmuta, no lo sienten, no perciben en él la muerte; ni siquiera las decenas de familias aun refugiadas, desde el paso del Ciclón David en 1979, en el antiguo hotel y Club del Ingenio del Azúcar, ubicados justo al frente de los mismos.


A Julio César no le importan las bacterias o enfermedades que puedan degenerar por su transitar cotidiano por la Laguna Ñagá “eso se quita con cloro”, en esas aguas putrefactas está parte de su sustento de vida, de allí extrae los gusarapos que servirán de alimento a los peces que cría acuarios artesanales que le permiten llevar el pan de cada día a su familia.

La Mirada perdida en un futuro incierto de doña Flora Williams  habla de su preocupación por las generaciones venideras ¿Tendrán un lugar limpio donde vivir? O serán resilientes al veneno que hoy consume a su propia generación.

A Doña Flora le mortifica la contaminación por la quema constante de basura, pues aunque los camiones pasan dos veces a la semana a recogerla su destino final es la cañada, sumando a la destrucción del medioambiente los daños colaterales del lento deterioro de la salud de los habitantes de Gringo.

“Vivimos porque Dios nos ha permitido que respiremos, pero no porque este sea un lugar apropiado para vivir”, reflexiona doña Flora.

Esta antes era una laguna  y cuando llueve o vienen tormentas o huracanes las casas se llenan de agua hasta la mitad.

“Si las autoridades no disponen de un proyecto para limpiar las cañadas cualquier cosa puede ocurrir”, asegura esta mujer que ha vivido toda su vida en la  Comunidad.

La gente está consciente de los riesgos que le rodean, viven en un lugar vulnerable y con varias amenazas latentes: con casas mal construidas en una zona costera, sin desagües, rodeados de varias cañadas, con plantas eléctricas de ITABO I y II y sus partículas de carbón mineral; refinerías, aguas residuales de las múltiples empresas de zonas francas “sólo altos muros nos separan de estos riesgos y de la inminencia de una posible catástrofe”, aseguran los miembros de la directiva de Acción Tsunami.

Muchas familias viven debajo de los rieles por donde transitaban antiguamente los vagones de caña del antiguo Ingenio Río Haina: un par de días de lluvias bastan para que este lugar se inunde, entonces viene el desasosiego, por las pérdidas materiales y por casi ver de frente la cara de la muerte.

Rafael Campusano, coordinador de la Junta de Vecinos, recordó que donde hoy se encuentran los barrios Kilómetro 17, 18, El Gringo, El Bagazo, Ñagá, Los Mangos, Vietnam, Barrio 31 de Agosto y Los Platanitos era una zona “Virgen”, despoblada, donde había una laguna con aguas azufradas que servía de balneario y recreación a los habitantes de Gringo y otras comunidades de Haina, posteriormente Rafael Leónidas Trujillo  construyó casas muy bonitas, donde los ejecutivos del Ingenio Azucarero pernoctaban durante los días de trabajo.

La gente fue invadiendo los terrenos y construyó sobre las lagunas llenas de bagazo de caña, cenizas del antiguo ingenio y basura de las zonas francas. Muchas de esas casas se han destruido ante la sedimentación de los terrenos.

“La gente no está preparada para afrontar una situación de desastre”, afirmó Domingo Benítez, representante de la Defensa Civil en el Municipio de Haina “…a esta comunidad le urge un sistema de alerta temprana que les permita prevenir a la población de la inminencia de una catástrofe.”

Es por eso que representantes de varias instituciones públicas y privadas; así como de iglesias y ONGs se han sumado al proyecto “Acciones que Salvan vidas", que  trabaja  desde el año 2015 en la instalación de un Sistema de Alerta Temprana (SAT), herramienta para alertar y preparar a las comunidades ante cualquier  amenaza de un tsunami; mejorar la capacidad de respuesta  y fortalecer la resiliencia de las comunidades e instituciones frente a sismos y tsunamis en la costa Sur de la provincia San Cristóbal; así como la creación de comités municipales de prevención, mitigación y respuesta (CMPMR), especialmente  en las comunidades de Bella Vista, Gringo y el kilómetro 18 del Municipio de Haina.

 “Acciones que salvan vidas" es ejecutado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), el Instituto de Acción Comunitaria (IDAC) y la Asamblea de Cooperación por la Paz (ACPP).
                      
A este plan, liderado por Elieser Matos Vargas,  Técnico en Proyectos de Desarrollo,  Experto en Gestión de Riesgos y consultor de UNESCO, también se han sumado los Comités Municipales de Prevención, Mitigación y Respuesta de los municipios de San Cristóbal, Bajos de Haina, San Gregorio de Nigua y Sabana Grande de Palenque.

“El proyecto “Acciones que salvan vidas"  ha logrado coordinar esfuerzos de líderes comunitarios y del gobierno, representantes de las alcaldías, la gobernación provincial,   los bomberos, las iglesias, juntas de vecinos, comités de amas de casa, defensa civil,  de Cruz Roja y de las áreas de la salud y educación, para lograr la creación de los Comités Municipales de Prevención, Mitigación y Respuesta (CM-PMR), el mapa de riesgo ante tsunamis, un plan de contingencia y la señalización de las rutas de evacuación, entre otros resultados que permitirán disminuir el impacto de una catástrofe.”, explicó Elieser Matos Vargas.

Uno de los resultados tangibles de este proyecto es la creación del Equipo de Prevención, Mitigación y Respuesta de Riesgo “Acción Tsunami de Haina”, que ya cuenta con una sólida estructura para funcionar ante cualquier catástrofe.

Hasta la fecha “Acciones que salvan vidas"  ha impartido diversas charlas y talleres sobre riesgo sísmico y de tsunami, primeros auxilios y manejo de refugios y actualmente trabaja en un campamento para preparar a los técnicos de la red para elaborar el plan de emergencia, plan de evacuación  y  Mapas de Aproximación al Riesgo por Tsunami, para determinar el alcance de las olas en caso de que se produzca dicho fenómeno.

Ante tantos muros que saltar “Acciones que salvan vidas"   constituye la escalera que les permitirá cruzarlos sin fallecer en el intento.

La grandeza de un hombre en un grano de maíz

Por Pedro Taveras
Fidel Castro en sus reflexiones del 30 de abril de presente año, al escribir sobre el tema energético y las amenazas de transgresiones ecológicas y hambrunas que implicaría producir biocombustible de manera masiva para satisfacer el consumo de los países ricos, a partir de la caña de azúcar y otros alimentos, hace referencia al trabajo de cortar la caña manualmente, para destacar la cantidad de energía humana necesaria para producir el combustible.
Basándose en fuentes brasileñas (país que se prepara para la gran producción de etanol a partir de la caña de azúcar), Castro dice que para cortar 12 toneladas de dicha gramínea, cantidad ideal para que un picador pueda obtener la ganancia de su manutención, el picador tiene que someterse a unas 36,630 flexiones de piernas, caminar 800 tramos con cargas y desplazarse unos 8,800 metros en horario de las 8:00 de la mañana a 5:00 de la tarde.
Con estos datos el polémico líder cubano nos conceptualiza la energía humana como la capacidad que tiene la especie para realizar un trabajo, cuestionando de esta manera la cantidad de energía necesaria para la producción a gran escala del etanol, descalificándole como combustible alternativo, por lo insustentable desde el punto de vista humano y ecológica.
La energía a emplear en cantidad e intensidad produciría un impacto en lo ambiental y en lo económico perjudicial para la especie humana.
En este artículo lo que más puede impresionar a un ciudadano común fuera de Cuba, es saber que Fidel cortaba caña y no de manera simbólica.
El líder cubano, quien a temprana edad se perfiló como lo que es, contando con 44 años y en medio de la efervescencia revolucionaria, dirigía, ocupando la primera línea del frente, la batalla para cumplir con la zafra de los 10 millones de toneladas del dulce en 1970.
Para la época se escuchaba decir que el rebelde verde olivo cortaba caña, las opiniones contrarias siempre lo negaban y argumentaban que se trataba de actitudes publicitarias, no se admitía que hacía un trabajo productivo de manera cotidiana: "...desde temprano”, "durante cuatro horas" el ídolo de los revolucionarios del mundo trabajaba para la zafra, hasta que dejó de hacerlo porque sufrió una herida en un pie cuando con un afilado machete cortó hasta su bota por accidente.
Fidel ofrece este testimonio para explicar lo agotador que es cortar caña, aun teniendo todas las facilidades que no tenían otros, tales como que le afilaran el machete, tener almuerzo y un lugar para descansar.
Al decir estas cosas, Fidel distrae a cualquiera y, lejos del lector prestar atención al problema energético, le pone a pensar en la aptitud moral del revolucionario.
Así es la grandeza humana.
Su testimonio es estremecedor ante la conciencia de un mundo lleno de vanidad.
- "Fidel corta caña", decía papá.
- “mentira, ese es un doble, como se pervierten ustedes…", decía mi tío cura.
39 años más tarde de creer en las palabras de papá, leo lo que dice Fidel, al querer decirnos otras cosas: "yo personalmente he cortado caña no pocas veces por deber moral, igual que otros compañeros dirigentes del país. Y agrega: "Recuerdo el mes de agosto de 1969. Escogí un lugar próximo a la capital. Me movía bien temprano cada mañana hacia allí… No cesaba de cortar un minuto durante cuatro horas consecutivas… Ni una vez dejé de producir un mínimo de 3.4 toneladas diarias”.
Fidel admite que fue un cortador con mucha ayuda: "alguien se encargaba de afilar el machete ... luego me bañaba, almorzaba sosegadamente y descansaba en un lugar muy próximo - y termina diciendo, como si se tratara de un ciudadano cualquiera: "detuve aquel esfuerzo personal cuando me ocasioné una herida en el pie izquierdo. El afilado machete había penetrado en la bota protectora". (Reflexiones del 30 de abril de 2007, publicadas por Granma Internacional, versión digital)
Se trata del hombre del Moncada, el sobreviviente del Granma y el protagonista de la crisis de los misiles, al principio de la década del 60; cuando la tensión de guerra nos acercó a la real amenaza de la desaparición de la especie humana por la hecatombe nuclear, según los expertos.
Ese líder se corto un pie, en el momento en que cortaba caña. Un líder mundial cortaba caña.
“Fidel corta caña”, decía papa y yo lo cría con apenas 10 años.
Mi papá y yo no conocíamos que toda la grandeza del mundo cabe en un grano de maíz, como sentenció Martí.
pjtaveras@hotmail.com